Ahora DermaActive® es Tiritas® EFFECT, un producto mejorado. Con su nuevo embolsado, Tiritas® EFFECT tiene mejor adhesividad y aguantan más tiempo en la herida. Los apósitos hidrocoloides son perfectos para el tratamiento eficaz de ampollas y callos, herpes labial, cortes y rozaduras.

Tiritas® MEDICAL es nuestra nueva gama de productos diseñados con la experiencia hospitalaria. Te proporcionarán todo lo necesario para atender tus heridas en casa de forma autosuficiente. Tiritas® MEDICAL cubre un amplio espectro de heridas garantizando una atención óptima y de primera calidad.

Inicio > La Curopedia > Ampollas y callos > Como evitar los callos en los pies
Como evitar los callos en los pies

Como evitar los callos en los pies

Ampollas y callos

Los callos se producen debido a un roce constante y a una presión excesiva de la piel. El roce y la presión provocan una multiplicación celular que da lugar al engrosamiento y endurecimiento de la epidermis, y sobre esta aparecen las células muertas.

No te pierdas las siguientes recomendaciones para acabar con los callos.

Consejos para erradicar los callos

Si ya estás sufriendo la indeseable compañía de un callo, Tiritas® EFFECT Callos es tu mejor opción. Las innovadoras Tiritas® EFFECT Callos te permiten aliviar eficazmente la presión y el dolor, ablandando la superficie del callo para facilitar su posterior extracción. Además, no contienen ácidos y pueden mantenerse varios días en el callo.

Si aún no sufres los callos, te recomendamos que prevengas su aparición siguiendo estos consejos:

  1. Mantén una buena higiene en los pies. Unos pies limpios, frescos y secos son una base ideal para prevenir callos y durezas.
  2. Usa calzado adecuado. Opta siempre por un zapato cómodo y de calidad, y olvídate definitivamente de aquello de “para lucir hay que sufrir”.
  3. Recurre a la exfoliación e hidratación. Utiliza piedra pómez 2 veces por semana para exfoliar y retirar células muertas de tus pies y aplica alguna crema hidratante basada en glicerina después de la ducha.
  4. Si es necesario, recurre a la ortopedia. A veces la clave está en el uso de una plantilla, un separador de dedos, una talonera, etc. Es tu ortopeda quién mejor puede aconsejarte.