Logo Tiritas® Effect

Ahora DermaActive® es Tiritas® EFFECT, un producto mejorado. Con su nuevo embolsado, Tiritas® EFFECT tiene mejor adhesividad y aguantan más tiempo en la herida. Los apósitos hidrocoloides son perfectos para el tratamiento eficaz de ampollas y callos, herpes labial, cortes y rozaduras.

Logo Tiritas® Medical

Tiritas® MEDICAL es nuestra nueva gama de productos diseñados con la experiencia hospitalaria. Te proporcionarán todo lo necesario para atender tus heridas en casa de forma autosuficiente. Tiritas® MEDICAL cubre un amplio espectro de heridas garantizando una atención óptima y de primera calidad.

Inicio > Blog > Consejos y hábitos de estudio para pequeños estudiantes

Blog

14 de septiembre, 2021
0 comentarios

Consejos y hábitos de estudio para pequeños estudiantes

Consejos y hábitos de estudio para niños

¿Alguna vez os habéis parado a pensar de qué manera estudian vuestros hijos o quién les ha enseñado a estudiar? Lo primero que nos viene a la cabeza, si nos formulamos este tipo de preguntas, es la escuela. No cabe duda de que el papel de la escuela es crucial para el desarrollo intelectual, social e incluso emocional de los más pequeños. En esta institución los niños aprenden a leer, a comprender, a escribir… Por no hablar de las diferentes materias en las que se inician y sobre las cuales van profundizando a lo largo de los sucesivos cursos escolares. 

A la hora de evaluar a un alumno dentro del sistema educativo actual se tienen en cuenta numerosos aspectos, aunque siguen ocupando un lugar especialmente importante las calificaciones numéricas en los exámenes.

Las preguntas con las que empezamos el texto tienen su razón de ser precisamente en la siguiente argumentación: si el progreso de nuestros pequeños depende de sus resultados en los exámenes, y los resultados en los exámenes dependen de su capacidad y su eficacia en el estudio, ¿no sería necesario dedicar esfuerzos desde el sistema educativo a enseñar métodos, técnicas y hábitos de estudio en lugar de dejar este asunto tan importante en manos de la capacidad autodidacta y casi de improvisación de los más pequeños?

No es nuestro objetivo criticar a un sistema educativo que, sin ser perfecto, juega un papel tan decisivo en nuestras familias y en nuestra sociedad y que cuenta muchos elementos muy positivos en su funcionamiento. Lo que pretendemos con el presente artículo es mostraros algunos consejos muy generales y algunas estrategias para mejorar las habilidades de estudio de los reyes y reinas de la casa, y por ende sus resultados académicos. Empezamos.

Consejos generales para mejorar en el estudio

No se puede empezar la casa por el tejado, y por esta razón antes de hablar de técnicas de estudio, tenemos que establecer una línea base sobre la que construir unas buenas habilidades de estudio.

Estos son, desde nuestro punto de vista, los cimientos sobre los cuales podemos empezar a edificar las capacidades de estudio.

  • Mejor, empezar cuanto antes. Al igual que sucede con el resto de facetas educativas, un comienzo temprano marca la diferencia. Nunca es demasiado pronto para empezar a estudiar.
  • Crear una rutina. Este punto está muy vinculado al anterior. Si desde pequeños les enseñamos a nuestros hijos a sentarse un ratito a la misma hora para dedicarle al estudio diario, independientemente de que tengan deberes o no, les estaremos facilitando mucho su camino como estudiantes.
  • Disponer de un lugar para el estudio. Aspectos como un espacio con una temperatura agradable, una buena iluminación y unos bajos niveles de ruido son indispensables para un buen estudio.
  • Planificar, organizarse, establecer el orden de las tareas. En este sentido, empezar por lo más difícil y terminar con algo sencillo puede ser una buena idea.
  • Motivar. Existen muchas maneras de motivar a los más pequeños. Cada niño es un mundo, por lo que no existe una fórmula universal, pero si existiera probablemente podría resumirse en esta sentencia del humanista Edward Bolles: “Recordamos lo que entendemos; entendemos aquello a lo que prestamos atención y prestamos atención a lo que queremos”. Si la materia a estudiar se asocia o se enlaza con alguno de los intereses de los estudiantes las probabilidades de éxito se multiplicarán.
  • Evitar las distracciones. Es muy importante minimizar las distracciones como el ruido, la presencia de estímulos visuales como la televisión, la presencia de personas no involucradas en la tarea o las incomodidades físicas.
  • Reforzar su dedicación y valor sus esfuerzos. Si tu peque se está esforzando, elógiale y prémiale debidamente. El refuerzo positivo funciona fenomenal con los niños, mucho mejor que otras estrategias como el castigo o el refuerzo negativo.
  • Evitar la procrastinación. Seguro que ya has oído esta palabreja. Procrastinar viene siendo un poco eso de dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. Dicho de una manera más técnica: postergar voluntariamente las tareas pendientes para realizarlas en un horario o fecha límite. Por ejemplo, estudiar el último día antes del examen es algo de lo que hay que huir a toda costa. Si logramos establecer una rutina de estudio, la procrastinación dejará de ser un problema, por lo que desaparecerá el estrés y la ansiedad de dejarlo todo para el último momento.

El método de estudio básico para los estudiantes de primaria

Dado que estamos hablando de estudiantes de primaria, la propuesta que os haremos a continuación no es para nada compleja ni extravagante, más bien al contrario. A continuación, os describiremos brevemente un método de estudio muy conocido, que seguramente os resultará familiar. Además, tenemos que decir que este método es perfectamente válido para todas las edades y todos los niveles. Algo así como el abecé de cualquier estudiante aplicado/a que aspire a obtener unas buenas calificaciones.

Un buen método de estudio consta de una serie de fases que los jóvenes estudiantes tendrán que completar con paciencia y prestando la máxima atención a cada una. 

¡Vamos con ellas!

Fase 1: Prelectura

También llamada lectura exploratoria. Se trata de la primera toma de contacto del estudiante con el tema a estudiar. En la prelectura se realiza una lectura rápida con el fin de obtener una idea general del texto.

Fase 2: Lectura comprensiva

En esta fase, el alumno o la alumna lee el tema con detenimiento. Es en este momento cuando el estudiante puede plantear dudas y realizar anotaciones, con el fin de comprender bien lo leído. Se procura la internalización del texto.

Fase 3: Subrayado

Después de leer en profundidad el tema, un par de veces mejor que una, tiene lugar el subrayado. El subrayado no es más que resaltar las ideas más importantes o aspectos clave de la lectura. De esta manera estaremos separando el grano de la paja, pero ¡ojo!, es fundamental que los alumnos sean muy selectivos y pongan toda su atención en la tarea o acabarán con todo el texto marcado.

Fase 4: Esquemas

Tras subrayar las ideas principales, los/las estudiantes pasan a expresar gráficamente y de manera estructurada estas ideas. Los esquemas son la expresión gráfica de todo lo subrayado, que contiene las ideas principales y también secundarias, y permite al estudiante acceder a los contenidos de un solo vistazo.

Fase 5: Resumen

Una vez realizados los mapas conceptuales o esquemas del punto anterior, es muy aconsejable que el alumno o la alumna realice un resumen de los contenidos utilizando sus propias palabras, pero siempre utilizado un vocabulario adecuado al tema. 

Fase 6: Memorización

Esta es la fase en la que el estudiante pone a trabajar su memoria conscientemente. Existen numerosas estrategias mnemotécnicas que pueden servirle de utilidad más allá de la clásica repetición. Por ejemplo, asociar los nuevos contenidos con otros que ya tienen asimilados les va a facilitar mucho la adquisición de información. Siendo más concretos, podemos citar como técnica de estudio de primaria la ficha de estudio. Una ficha de estudio sería una tarjeta con dos caras. En una de ellas se insertaría una pregunta, una imagen o una palabra clave, y en la otra la información que necesitamos memorizar. Una vez tengamos un conjunto de fichas elaborado solo tendremos que ir una por una tratando de recordar la información del reverso.

Fase 7: Repaso

Lo mejor que los jóvenes estudiantes pueden hacer es repasar periódicamente los contenidos que necesitan interiorizar para asimilarlos de manera duradera.

Si te ha gustado este post, te recomendamos otros consejos y artículos sobre la educación de los más pequeños.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo nunca será compartida. Los campos marcados con * son obligatorios.