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13 de septiembre, 2021
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Claves para un buen uso de móviles en niños

buen uso de móviles en niños

Una de las preocupaciones de los padres y de las madres actuales con respecto a sus niños se corresponde sin duda con el acceso seguro al mundo tecnológico, y más concretamente a uno de los accesorios de uso cotidiano más frecuentemente empleados: el smartphone.

En el artículo de hoy queremos trasladaros ante todo un mensaje de tranquilidad. Si bien es cierto que un mal uso puede desembocar en problemas indeseados, también lo es que como padres hay muchas cosas que podemos hacer para atajarlos antes de que siquiera asomen.

A continuación, os presentaremos algunas de las medidas más aconsejables para que vuestros hijos entren en el mundo digital con los mínimos riesgos.

¿Qué hacer como padres y madres?

Como os decíamos, hay muchas cosas que podemos hacer. El diálogo con nuestros hijos, la coherencia, la gradualidad en el uso o el control de los horarios son algunas de las claves. Pero hay más. No te las pierdas.

  • Analizar vuestra situación personal.

Cada familia es un mundo y tiene sus propias circunstancias. Como adultos es nuestra obligación estudiar nuestra propia situación familiar. ¿Necesita mi hijo un smartphone? ¿Por qué? En este paso previo a la adquisición de un dispositivo de estas características es indispensable que no nos dejemos llevar por lo que hacen los demás. Lo más importante son nuestras propias necesidades y es ahí donde debemos poner el foco de atención.

  • Coherencia o educar con el ejemplo.

Si estamos preocupados por la frecuencia en la que nuestro hijo usa su teléfono móvil parémonos un momento a mirar cuánto tiempo lo usamos nosotros. Lo que no podemos pretender es que nuestros pequeños renuncien per se a un abuso de la tecnología móvil cuando somos nosotros los que estamos abusando. Recuerda que los niños aprenden por imitación, y que tenderán a reproducir nuestras pautas de comportamiento. Así que ya sabes: al menos cuando estés en casa guarda el teléfono en un cajón.

  • Permíteles un acceso gradual.

De la misma manera que para correr necesitamos primero aprender a gatear, no podemos dejar caer en manos de nuestros hijos y de buenas a primeras un aparato con posibilidades infinitas en cuanto a aplicaciones y acceso a internet. Empecemos por algo básico para ir aumentando la complejidad, de este modo nos estaremos asegurando que nuestro pequeño aprende a “gatear” correctamente antes de ponerse a “correr” sin control.

Dos buenas alternativas a tener en cuenta podrían ser los relojes inteligentes con tarjeta SIM o los teléfonos con acceso y aplicaciones limitadas.

  • Tú decides.

En este punto nos referimos a que es una buena idea que sea el adulto el que tome la iniciativa de comprarle un móvil a su hijo, y que esta compra no sea la respuesta a una rabieta o un capricho infantil. Interesa que los niños vean que se trata de un regalo funcional, que tiene un uso muy concreto y que hemos sido nosotros los que hemos decidido dar el paso.

  • Establecer normas.

Como casi en todas las facetas de la vida, el establecimiento de unas normas y de unos límites en el uso de la tecnología móvil es esencial para minimizar los riesgos de ésta.

El objetivo es que el uso de los móviles sea equilibrado y basado en unos hábitos saludables.

Te recomendamos encarecidamente que entregues su primer smartphone a tu hijo junto con un contrato en el que previamente hayas redactado las cláusulas que consideres oportunas atendiendo siempre a la seguridad del pequeño. Te damos algunas ideas:

-El uso diario de este aparato en casa queda limitado a media hora antes de cenar en zonas comunes de la casa como el salón o la cocina.

-El dispositivo permanecerá en un cajón todo el tiempo, salvo en los momentos de uso permitidos.

  • Dales alternativas de ocio.

La mejor manera de evitar un posible aislamiento tecnológico es tener un buen número de actividades de ocio placenteras de las que poder disfrutar semanalmente.

También es fundamental el contacto real con los demás. Como padres es nuestra responsabilidad hacer que nuestros hijos comprendan que un grupo de chat nunca podrá sustituir a un encuentro de amigos a la salida del colegio o del instituto; que un baile en TikTok nunca podrá sustituir a unas clases de danza contemporánea; o que la reproducción consecutiva de vídeos virales con las mejores jugadas de fútbol nunca podrá sustituir a una buena pachanga con los colegas del barrio.

  • Supervisa su uso de Internet.

En verdad la educación en general se trata de que los niños vayan ganando autonomía por lo que no interesa una supervisión asfixiante de lo que nuestros pequeños hacen en el ciberespacio. Lo ideal es hacer que ellos sientan nuestra confianza y que pueden ser responsables, pero reservándonos la posibilidad de acceder a los contenidos que ellos han visto. Para esto existen numerosas herramientas de control parental, que te permitirán estar al tanto de los pasos que tus hijos dan en Internet.

Reflexión sobre el uso de los móviles en niños

Los teléfonos móviles de hoy en día son verdaderos ordenadores a través de los cuales se puede llevar a cabo cualquier tipo de trámite online, acceder a un sinfín de información en el acto o conectar con nuestros amigos empleando cualquiera de nuestras redes sociales habituales. No obstante, estas herramientas conllevan una serie de riesgos cuya magnitud suele ser inversamente proporcional a la edad de la persona que los usa.

La relación entre telefonía móvil e infancia se ha ido estrechando en los últimos tiempos, hasta el punto de que ya no nos sorprende para nada ver a un niño o a una niña de 2 o 3 años haciendo scroll en YouTube para elegir alguno de sus vídeos favoritos. Sin embargo, como ya sabréis, este uso tan temprano de smartphones y tabletas está ligado a una serie de problemas que como adultos nos corresponde prevenir.

Aparte del uso esporádico de smartphones como método de dudosa calidad para entretener a los más pequeños, que en ocasiones se produce prácticamente desde los primeros meses de vida, toca reflexionar sobre el momento ideal en el cual regalarles a nuestros churumbeles su primer móvil.

Aunque a priori podríamos pensar que el hecho de que nuestros hijos tengan móvil nos aportará la seguridad tenerlos localizados y de contactar con ellos en cualquier momento del día, debemos ser conscientes de los riesgos de un acceso ilimitado a Internet y a las RRSS por parte de los pequeños, cuyo nivel de desarrollo evolutivo les impide contemplarlos y por lo tanto prevenirlos.

Seguramente algunas y algunos de vosotras/os habréis pensado en evitar los posibles daños de los smartphones negando el acceso a los más pequeños hasta que tengan una edad adecuada en la que ellos mismos puedan ser responsables. Pero asumámoslo, esta medida no parece tener mucho futuro entre los llamados nativos digitales.

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