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17 de abril, 2018
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¿Soy hipocondríaco?

El miedo a caer enfermos es algo natural e inherente al ser humano. ¿Quién no se ha imaginado en alguna tesitura desagradable y ha borrado la imagen visual rápidamente de su cabeza? Que nos ocupemos de nuestra salud es normal, no lo es cuando ese temor se convierte en una obsesión o en un motivo de angustia.

Si a menudo sientes la convicción de tener una enfermedad grave, partiendo de tu propia interpretación personal, podemos estar hablando de un caso de hipocondría.

La hipocondría a nivel clínico

Los síntomas de un verdadero trastorno por ansiedad de enfermedad, que es como clínicamente se denomina a la hipocondría son:

  • Preocupación por el miedo a tener una enfermedad grave. El hipocondríaco interpreta erróneamente sus síntomas corporales. Sin embargo, se aferra a ellos para autodiagnosticarse.
  • El hipocondríaco mantiene una gran preocupación, incluso aunque su médico le haya evaluado y dado una explicación médica adecuada.
  • Este temor le lleva a padecer angustia y afecta a su vida personal, laboral, social… condicionando su día a día.
  • Además es posible que tenga dificultad para controlar la respiración, y sufra ataques de pánico y de ansiedad al pensar en la enfermedad no diagnosticada que puede acabar con su vida.

¿Soy hipocondríaco o solo estoy exagerando?

Puedes estar padeciendo un episodio de ansiedad por enfermedad si:

  • Sientes un miedo desmesurado al dolor o la muerte. O si, por ejemplo, asocias dolores comunes como el dolor de cabeza, a enfermedades graves.
  • Sufres de episodios de ansiedad y taquicardias que confundes con ataques al corazón.
  • Visitas de forma continuada a tu médico por el pánico a estar enfermo, a pesar de que análisis y otras pruebas no den muestra de ello.
  • Dedicas horas a buscar información sobre síntomas en internet.
  • Vives anticipándote a todo tipo de males que te van a ocurrir.
  • Te mides la temperatura, pulso o compruebas si tienes la tensión alta de forma continuada.
  • Te sientes tremendamente incomprendido, dado que ningún médico es capaz de detectar tu malestar.

Si cumples muchos o todos de los anteriores síntomas, y ya se ha descartado la posibilidad de una enfermedad grave, es recomendable que acudas a un psicólogo o psiquiatra. Ellos te ayudarán a racionalizar los síntomas y reducir la angustia vital que se ha adueñado de tu bienestar.

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